Tu propio “Protocolo COVID-19”

TU “PROTOCOLO COVID-19”

Os damos la bienvenida a Septiembre y al Otoño incipiente, el comienzo de curso,…el otro “Año Nuevo”.

En estos tiempos de incertidumbre por la pandemia de la COVID-19 y al hilo de lo que estamos viviendo en esta situación que han decidido llamar “Nueva Normalidad , la ingente cantidad de noticias, el revuelo con la vuelta a las aulas, al trabajo presencial…se me venía a la mente la siguiente metáfora ¿tengo yo un “protocolo COVID-19” previsto en mi vida?

La R.A.E.  define “protocolo”, entre otras cosas como:

Secuencia detallada de un proceso de actuación científica, técnica, médica, etc.”

En definitiva, una guía de actuación que nos permite tener previsto qué hacer con aval en la experiencia.

Es de sobra conocido que el ser humano lleva mal no tener control y que las situaciones nuevas e inciertas nos estresan, para, entre otras cosas, adaptarnos a ellas y “sobrevivir”. Si bien la situación pandémica ha sido nueva para todos nosotros, tenemos ya 6 meses de experiencia en pandemias y casi 3 meses en confinamiento, lo que aporta sin duda calidad a nuestro curriculum vital y podemos estar en disposición de elaborar “nuestro propio protocolo COVID-19” como una manera de dar sentido a nuestras acciones a partir de ahora, gracias a la experiencia acumulada en estos meses y para no sentirnos a la intemperie en esta crisis sin precedentes.

Qué has aprendido hasta ahora de lo sucedido

Uno de los aspectos fundamentales en la elaboración de un protocolo es apoyarse en la evidencia científica e ir aprendiendo por la experiencia a medida que se va implantando. Hacer revisión de la experiencia vivida y de lo que has podido aprender de tí y de cómo te relacionas con el malestar y la incertidumbre puede ser un primer paso para elaborar tu protocolo COVID-19, como por ejemplo:

  • Cómo has reaccionado emocionalmente, qué emociones han predominado en tí y qué te cuenta la mente en estos momentos.
  • Qué cosas hiciste o sigues haciendo que te cuidan.
  • Qué comportamientos te han hecho daño a la larga, aunque de alguna manera a la corta podían aliviarte
  • Qué has aprendido en esta situación al respecto de las cosas que son importantes para ti.
  • Qué nuevas formas de comunicarte y permanecer en contacto con los demás has explorado.
  • A quién o qué has echado de menos (y de más),…

Nota si hacer esta reflexión te es útil para saber de dónde partes, hacia dónde quieres dirigir tus pasos a pesar de todo y poder actuar con lo que hay, desde lo que hay y adaptarlo según vayas avanzando y aprendiendo por la experiencia.

Minuto a minuto

Si algo ha quedado claro con la vivencia de la pandemia es que “lo único permanente es el cambio”, algo también estresante para nuestra “madre mente protectora” a la que le gusta tanto anticipar, tener control y recordarnos tiempos felices que no volverán.

Caitlin Moran decía “esto es una promesa y un hecho: Nunca, jamás, en toda tu vida, tendrás que lidiar con nada más que el próximo minuto. Por mucho que parezca que se acerca un evento, un examen, una conversación, una decisión, un beso – en el que si metes la pata arderá el infierno delante de ti y estarás acabado/a- no será así, no lo estarás. Eso no pasará, no es lo que pasa, los minutos siempre vienen de uno en uno, dentro de horas que vienen de una en una, dentro de días que vienen de uno en uno, todos enhebrados ordenadamente, como perlas en un collar, suspendidos en una elegante línea. Nunca jamás tendrás que lidiar con nada más que los próximos 60 segundos”.

Aprender a traer la mente al presente, de manera dispuesta y abierta, con una mirada curiosa hacia lo que estamos viviendo, hacia nuestras emociones y pensamientos, teniendo presente que pasará (aunque no sepamos cuándo) puede marcar la diferencia en cómo llevamos todo esto y el impacto en nosotros.

Una oportunidad más para entrenar flexibilidad psicológica

Steve Hayes, padre de la Terapia de Aceptación y Compromiso, define la flexibilidad psicológica como la “habilidad para contactar con el momento presente de forma más plena y de cambiar o persistir en el comportamiento cuando hacerlo está al servicio de fines valiosos” (2006). La pandemia sin duda es el gimnasio perfecto para entrenar esta habilidad que sabemos marca la diferencia en la salud mental del ser humano. Tiene la maquinaria perfecta, malestar en diversas y variadas formas y la posibilidad de contactar con lo que nos es valioso de una manera consciente. ¿Te apuntas a entrenar?

Autocuidado y autocompasión

“Casi siempre es tarde cuando comprendes que es a ti a quien deberías quererte. Y sin embargo, siempre que lo haces ese amor llega justo a tiempo”

(Del libro “Todos mis futuros son contigo” de Marwan)

Durante estos meses he de reconocer que nuestro trabajo de atención psicológica ha sido muy duro, y es probable que los meses venideros se mantenga la tendencia.

Observamos una creciente demanda de intervención en crisis, aumento de la desesperanza, cuadros muy agudos de sufrimiento, sensación de estar sobrepasados, o no poder más.

También hemos observado cómo las personas que tenían presente la importancia del cuidado de sí mismos antes de todo esto ha marcado la diferencia. Algo nada fácil, por cierto, dado que nos suele costar tenernos en cuenta cuando tenemos costumbre de dejarnos de lado.

Para entender mejor a qué me refiero te invito a responder las siguientes preguntas: ¿Cómo sería tu “protocolo COVID-19” si lo hicieras para alguien a quien quieres mucho?, ¿qué incluirías?, ¿cómo te gustaría cuidarle/a?, ¿qué cosas tendrías en cuenta para él o ella?, ¿qué crees que puede necesitar?, ¿cómo le darías amor, afecto, apoyo,…si tuvieras la oportunidad de hacerlo, de estar siempre disponible? ¿Cómo le hablarías en ese “protocolo”?

¿Y si hicieras lo mismo contigo?

Un último punto: agradecimientos

En una entrada anterior de este blog, escrito en pleno confinamiento, os hablaba de la práctica de la Gratitud https://www.cepsicap.com/gratitud-en-tiempos-del-covid-19

En mi experiencia está siendo una de las prácticas más relevantes en esta situación pandémica, a la que entre otras cosas agradezco todo lo que estoy aprendiendo de mí y de lo que somos como humanos.

Espero que estas sugerencias te permitan elaborar tu protocolo COVID-19 , un manual desde tu experiencia para afrontar la situación que estás viviendo y aprender para el futuro.

Buen Septiembre

Arancha Santos de la Rosa

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